EL PRIMER PASO NO TE LLEVA ADONDE QUIERES IR, PERO TE SACA DE DONDE ESTÁS.

No todo ha estado bien en la vida de Steven Granda. Nació con menos de seis meses y sobrevivió gracias a que madre se convirtió por un tiempo en ‘canguro’.

Sin saber que más tarde e ignorando dos diagnósticos médicos de parálisis cerebral sería el “Urko Mc” que no solo está por encima de su movilidad reducida sino que es un top 10 del freestyle rap de Colombia.

Ya supera la primera veintena de años y desde su silla se lidera él y a un grupo de amigos que van “donde sea” con su empeño de “vivir sirviendo hasta la última gota”.

“Vea que el suroccidente nos necesita, pues vamos para allá. Convocó y le salieron sus patricinadores y cuatro amigos: una sicóloga, una integrante de la defensa civil y dos más voluntarios que han movido escombros, cargado un camión de ayudas, descargado y entregado en Pereira y Cali.

Se instalaron en el campamento (una carpa) de asistencia sobre la Guadalupe donde se coordina la operación rescate de Cuarto de Legua.

Allí, a la vez, son auxiliados por los voluntarios que alimentan y ofrecen bebidas a quienes van y vienen en turnos hacia el edificio derrumbado.

Se apoyan en un Arbn para el aseo, pero como Los Topos de México y otros de Venezuela y Brasil no se mueven hasta que no les ordenen que la misión ha concluido.

De Caldas, Antioquia, su recorrido en el rap comenzó originalmente como un método de desahogo personal frente al bullying que sufrió en su adolescencia. Hoy, es admirado dentro de la cultura hip-hop por su capacidad de respuesta, ingenio con los ‘punchlines’ y madurez rítmica sobre la instrumental.

Urko es un nombre que se asocia con fuerza y caracterización. Por un lado, proviene del nombre propio de origen vasco (asociado a montes y naturaleza), y por otro lado, es un nombre conocido por personajes de carácter fuerte e imponente (como el famoso General Urko de El planeta de los simios). En el hip hop se suele elegir este tipo de AKA para transmitir un estilo agresivo o pesadez en las rimas.

Siempre voy a querer el mejor del mundo. Y para ser el mejor del mundo primero tengo que ser una buena persona y para ser una buena persona tengo que aprender a estar en toda situación, en las buenas en las malas. Ese día que yo aprenda a madurar de esa manera voy a entender que soy el mejor no porque la gente diga que soy el mejor, sino porque mi corazón me dice que ya me siento como el mejor.

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