El terremoto no solo fracturó el suelo del occidente colombiano; expuso décadas de vulnerabilidad técnica y atraso en ordenamiento territorial. La reconstrucción no se limitará a levantar muros: la formulación, financiación, contratación y culminación del acueducto para Buenaventura que garantice la continuidad del servicio de agua potable, todos los días y por 24 horas, requerirá más de tres años siempre y cuando sea un plan integral que avance en paralelo y sin intermitencia política.
Para lograrlo, es imperativo asumir una consultoría con experticia y rigor tecnócrata, blindada frente a los tradicionales miramientos y cálculos politiqueros que han hundido los proyectos anteriores. No más ensayos a medias ni soluciones con paños de agua tibia.

