EL PRIMER PASO NO TE LLEVA ADONDE QUIERES IR, PERO TE SACA DE DONDE ESTÁS.

Así como el país giró a la izquierda en los últimos cuatro años, Buenaventura lo hizo desde hace ocho años siguiendo la orientación del Comité del Paro Cívico. El senador Alexander López Maya con el Polo Democrático, un puñado de activistas ‘desefundados’ del Proceso de Comunidades Negras, PCN, y el grupo de miembros del Comité del Paro Cívico encabezados por el padre John Reina impulsaron la candidatura y victoria en las urnas de Víctor Hugo Vidal Piedrahita, sobre quien al final de su mandato pesó una orden de suspensión del cargo que fue hábilmente desestimada por medio de una tutela.

Con ese panorama, la Buenaventura de mayoría liberal o de coalición bipartidista, en otrora, inició el giro político a la izquierda. Y ese artífice, como en el globo nacional, lo provocó Gustavo Francisco Petro Urrego en sus aspiraciones por ser presidente: desde el 2010 con el Polo Democrático frente a Juan Manuel Santos Calderón; luego con la Colombia Humana frente a Iván Duque Márquez; y la tercera, que fue la vencida, con el Pacto Histórico frente a Rodolfo Hernández Suárez (Q.E.P.D.).

Pero, el fenómeno Petro, que antes de ser presidente llevó a Vidal a la Alcaldía, poco ha logrado para resolver lo esencial del acuerdo del paro y que empezaron los ‘amigos del agua’, de quienes ya hay pocos en el actual Comité. Ni el agua, ni el pan podría decirse ha llegado a Buenaventura con los gobiernos de izquierda que la ciudad ha respaldado con sus votos, como en la reciente contienda electoral entre De La Espriella y Cepeda, que fue en una proporción cercana al 20/80.

Pero, si no fue con los amigos, ¿qué se espera con el no elegido por sus habitantes? Por lo menos que no coja la del cangrejo para atrás.

Recuperar el norte de la ciudad no solo es políticamente. Ojalá florezcan movimientos cívicos diferentes a los afilados delfines que preparan sus garras para dar el salto y no precisamente para estar ‘firmes por Buenaventura’. Que tampoco vuelvan viejos exiliados como gamonales que, incluso con su temor, no acompañaron a Dilian Francisca para pelear la hoy Gobernación contra los que se supone son mayoritarios en el Valle, los que pactaron.

Pero, lo que no debe seguir parando el desarrollo y las oportunidades es que los miembros del Comité del Paro Cívico que se ‘enconcharon’ para además hacer favorecimientos políticos se conviertan autónomamente en quienes hagan las veces de representantes del distrito en las consultas previas.

Ni previas ni posteriores, como lo hacen con el embarcadero del muelle turístico, perjudicando el sector turístico en un puente festivo y demostrando que ‘lo suyo’ es bloquear hasta la economía de las propias comunidades. Ni decir de lo sucedido con la ciudadela hospitalaria, los terrenos para transferencia de residuos sólidos, los tanques de Loma Alta, el aeropuerto y el estadio Marino Klinger.

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