EL PRIMER PASO NO TE LLEVA ADONDE QUIERES IR, PERO TE SACA DE DONDE ESTÁS.

En un sector históricamente marcado por estructuras homogéneas, la industria marítima comienza a evidenciar un cambio silencioso pero estructural: la incorporación del liderazgo femenino en espacios donde se define la operación, la estrategia y la sostenibilidad del negocio.

En el marco del Día Internacional de la Mujer en el Sector Marítimo, promovido por la Organización Marítima Internacional (OMI), distintas experiencias dentro de la industria muestran que la participación de mujeres en roles operativos, técnicos y directivos no solo responde a una agenda de equidad, sino que empieza a consolidarse como un factor relevante de desempeño en entornos logísticos cada vez más complejos.

En el marco del Día Internacional de la Mujer en el Sector Marítimo, promovido por la Organización Marítima Internacional (OMI), distintas experiencias dentro de la industria muestran que la participación de mujeres en roles operativos, técnicos y directivos no solo responde a una agenda de equidad, sino que empieza a consolidarse como un factor relevante de desempeño en entornos logísticos cada vez más complejos.

En un sector históricamente marcado por estructuras homogéneas, la industria marítima comienza a evidenciar un cambio silencioso pero estructural: la incorporación del liderazgo femenino en espacios donde se define la operación, la estrategia y la sostenibilidad del negocio.

En Colombia, algunos terminales portuarios ya reflejan esta transformación. Con participaciones femeninas cercanas al 40% de su fuerza laboral, se observa una presencia creciente de mujeres en el núcleo de la operación: liderando proyectos de expansión de infraestructura, coordinando la logística diaria y gestionando agendas institucionales clave para la continuidad del negocio.

Estas dinámicas evidencian un cambio cultural en la industria. La lógica de adaptación a modelos tradicionales está siendo reemplazada por entornos más colaborativos, donde la eficiencia operativa se construye a partir de la articulación de equipos multidisciplinarios y diversas formas de liderazgo. En este proceso, la equidad deja de ser un objetivo reputacional para convertirse en un habilitador concreto de competitividad.

Un ejemplo de esta evolución se observa en la Sociedad Puerto Industrial de Aguadulce (SPIA), donde actualmente el 39% de su equipo está conformado por mujeres, con prese-ncia activa en frentes estratégicos de la operación.

Un ejemplo de esta evolución se observa en la Sociedad Puerto Industrial de Aguadulce (SPIA), donde actualmente el 39% de su equipo está conformado por mujeres, con prese-ncia activa en frentes estratégicos de la operación.

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