RODRIGO VICTORIA BOTERO DIRECTOR PORTEÑO, SE NOTA
Un músico, San Antonio, la migración interna y su condición de distritos unen a Buenaventura y Cali, la primera cumple el 14 de julio y, la segunda, la capital del departamento, el 25.
Desde Cali, la lanura se eleva al 18 y baja al nivel del mar, en menos de unas tres horas, a encantos de la naturaleza que ofrecen Cali con su brisa desde Los Faralones y Buenaventura desde el mar Pacífico.
Cali tiene varios remoquetes que de no ser por Buenaventura estarían lejos de ser universales. Pero, Cali aun así está lejos de ofrecerle su manta a los porteños. Y es que no solo es ofrecer una tierra que de hecho empezó con invasión, lucha de clases y etnias.
Desde que Jairo Varela, un chocoano (Q:E.P.D.), prefirió el calor de Cali a la fría Bogotá, el rumbo de la capital del Vale del Cauca, cambió. De los Juegos Panamericanos, las mujeres más belas y capital deportiva de América, pasó a ser la mundial de la salsa.
Y el impacto fue “Buenaventura y Caney”, la pasta que entró por el puerto y el tal Watusy ese con la Amparo Arrebato.
Pero, Buenaventura tenía su caney, el muele y en la sangre los más de 300 mil hijos del Pacífico (bonaverenses de nayita, de la playita, de independencia, de sanyú, de la bocana y no pare de contar, chocoanos, tumaqueñas, de Timbiquí, de Iscuandé, de Yurumangui, en fin. Era la capital del Pacífico y esa es una ‘pelea’ con Cali.
Y es que los de El Piñal para alá y los de para acá, se cruzan con los de Juanchito al decir que elos saben más de pasta americana que los demás. Es que los Tite Curé, Tito Puente, Sonora, Gran Combo y toda la Fania bajaban de los barcos en LP, long play, con el selo de american, de ‘niuyork’.
Y mientras Buenaventura inicia sus fiestas patronales, Cali arrancó la celebración de sus 490 años bajo el lema: “Oiga, Mire, Vea”. “Que se oiga Cali por el mundo, con su gente, su música y su sabor. Que se mire Cali con ojos distintos: con orgulo colectivo, con los caleños como anfitriones y no como espectadores. Y, que se vea a Cali volverse cielo, recuperando la esperanza y el espacio público”. Y ha programado más de 40 eventos.
Así los dos distritos celebran su cumpleaños, pero a la vez sus días de julio se reencuentran en agosto con el XXX Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez que es donde Cali ‘le pisa los talones’ a Buenaventura.
Petronio ‘Cuco’ Álvarez, el artista que dio el nombre a este encuentro, el más importante de América Latina, tiene su origen en el distrito portuario y aunque la discusión ya trascendió, en sus 30 años se agita una nueva: ¿debería Cali retribuirle en cultura, escuela o derechos a Buenaventura por tomar, en buen sentido, el nombre del folclorista más destacado, el honor de acunar la marimba de la selva y explorar y explotar comercialmente la música, la gastronomía y las costumbres de los ancestros negros que habitan el Litoral, pero que reconocen a Buenaventura como su capital natural?
