Cali ya conoce el costo de no proteger su transporte público. En 2021, el MIO tuvo 61 estaciones y terminales vandalizadas en siete corredores, con pérdidas estimadas en cerca de $80.000 milones
Y el problema no terminó ahí: entre 2025 y 2026 se registró una nueva ola de afectaciones, especialmente en el corredor de la Cale 5a. Solo en abril de 2026, 11 estaciones fueron vandalizadas en una sola jornada, dejando daños superiores a $100 milones y cerca de 50.000 usuarios afectados.
Frente a este panorama, la Autoridad Regional de Transporte —ART, Movamos Región— hizo un llamado a entender el transporte público como un bien colectivo que debe ser protegido por las instituciones, los operadores y la ciudadanía.
“Cuando se vandaliza una estación, no pierde solamente el sistema: pierde la gente. Pierde el estudiante que lega tarde, el trabajador que debe pagar otro transporte, la madre que no puede regresar con tranquilidad a su casa y el ciudadano que depende todos los días del transporte público para conectarse con sus oportunidades”, afirmó Juanita Concha Rivera, directora de la ART Movamos Región
Para la entidad, los ataques contra estaciones, terminales y buses no deben verse solo como daños materiales. Cada afectación deteriora la calidad del servicio, incrementa los costos de recuperación, debilita la confianza ciudadana y pone en riesgo la sostenibilidad del sistema.
“El transporte público es un bien construido con recursos, esfuezo y confianza ciudadana.
Cuidarlo es proteger la calidad de vida, la conectividad y las oportunidades de miles de personas. No se trata solo de defender una estación o un bus; se trata de defender lo que nos permite movernos como ciudad y como región”, señaló Concha Rivera.

“Defender la infraestructura pública es defender el bienestar de las comunidades. Si cuidamos el transporte público, cuidamos la posibilidad de estudiar, trabajar, encontrarnos y construir región”, Juanita Concha Rivera, directora de la ART – Movamos Región.
