
A 592 km/h de velocidad máxima transporta con un alcance de 3.800 km, con nueve horas de autonomía, 33.000 kg de carga útil, casi la mitad de su peso: 70.300 kg. El Hércules C-130H (FAC 1016) accidentado el 23 de marzo en Putumayo es parte de los tres gigantes que adquirió Colombia en el 2020, por unos US$30 millones, pero que sus casi gemelos (FAC 1017 y 1018) llegaron en el 2021. Fabricado en Estados Unidos por Lockheed Martin, luego de la guerra de las Corea. Colombia cuenta con una docena de prototipos desde 1968 para el transporte de más de 100 hombres armados y para participar en misiones de rescate y carga.
ENTRE 2022 Y 2026 SE REPORTAN 18 SINIESTROS CON 128 VÍCTIMAS, 68 EN EL HÉRCULES FAC1016
Con más de 100 años el Comando Aéreo de Mantenimiento (Caman) y a través de la Corporación de la Industria Aeronáutica Colombiana, CIAC, se hace el mantenimiento de las aeronaves que en el 2021 tuvo un presupuesto de $114.285 millones, pero empezó a tener términos de obsolescencia.
Sin embargo, en los años siguientes 2023, lo presupuestado ($112.713 millones) se vio a gatas por el tema de la inflación. Y en el 2024, de los $132.049 millones se recibió 1/3 del presupuesto necesario para el Ejército. Este año, se estableció una inversión masiva, “Plan de US$ 12.000 millones”, para defensa hacia julio de 2026.
Las fuentes consultadas, algunas de ellas con el apoyo de Gemini, datan que el Ejército requiere $1,3 billones anuales para mantenimiento, pero solo recibe cerca de $430.000 millones (apenas un tercio), según la División de Aviación de Asalto Aéreo, Avae, presentado ante el Congreso de la República y publicado por medios de análisis de defensa en noviembre de 2025. Esta cifra fue ratificada por el ministerio de Defensa en los debates del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2026.
Aproximadamente el 47% de la flota total está fuera de servicio: Jefatura de Logística de la FAC y reportes de ejecución presupuestal del SIIF (Sistema Integrado de Información Financiera). Estos datos se cruzan con las auditorías de la CIAC (Corporación de la Industria Aeronáutica Colombiana), que reporta el número de aeronaves en estado “AOG” (Aircraft on Ground) por falta de rotables y componentes.
La aviación militar colombiana tiene principalmente tres orígenes: Donaciones y Excedentes (EE.UU.) a través de programa EDA (Excess Defense Articles); Tecnología Rusa (Flota MI-17), columna vertebral de transporte de carga y tropas. Sin embargo, debido a la guerra en Ucrania y las sanciones internacionales, el mantenimiento “Overhaul” (profundo) que debe hacerse en Rusia se detuvo. Actualmente, más de 11 de los 20 helicópteros MI-17 están en tierra; y la última, propuesta por el presidente Gustavo Petro que es la modernización confirmando en 2025 la compra de aviones Saab Gripen suecos para reemplazar a los vetustos Kfir, bajo un modelo de transferencia tecnológica (Offsets).
El siniestro dejó como víctimas a seis miembros de la FAC, 61 del Ejército y 2 de la Policía. “Un soldado resultó ileso, 57 militares fueron rescatados y evacuados: ocho trasladados a la ciudad de Florencia y 49 a Bogotá, de los cuales 19 reciben atención en el Hospital Militar Central y 30, que no revisten mayor gravedad, en el Batallón de Sanidad Militar”, según informó el comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, Hugo Alejandro López Barreto.
- Colombia está en un punto donde el mantenimiento ya no es una solución, sino un paliativo costoso.
- Al no haber repuestos nuevos en el mercado, se terminan desmantelando otros aviones para que uno solo vuele, reduciendo la flota drásticamente.

