
Andrea Burgos, reconocida influencer trans y activista afro de Buenaventura había sido condenada en enero de 2025 por un caso de porte ilegal de armas que se remontaba a 2018, en el barrio La Inmaculada, y que se denominaba como un “falso positivo judicial”.
La Corte Constitucional determinó que en su proceso hubo irregularidades y falta de garantías por lo que ordenó la libertad inmediata.
Sus más de 200 mil seguidores en diferentes redes celebran lo que consideran es un “verdadero acto de justicia”.
