“Vimos que todas las jaulas se movían, los animales inmediatamente alertaron con sus vocalizaciones tanto los mamíferos como las aves, las estructuras se movían de un lado para el otro, fueron segundos angustiantes para el equipo y tan pronto terminó el suceso nos dividimos en equipos y nos fuimos a verificar el estado de las instalaciones y de los animales, eran nuestra prioridad”.
Así relata Lorena Gómez Marín, bióloga y coordinadora del grupo de neonatos del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de la CVC, como vivieron animales y sus cuidadores el sismo del pasado 10 de agosto de 2026.
“Ese día habíamos iniciado nuestra rutina normal de trabajo donde cada uno de los que estamos aquí tenemos nuestras labores asignadas, estábamos haciendo una ronda por los diferentes cubículos de los animales, cuando escuchamos la alerta en algunos celulares del sismo, nos dirigimos al punto de encuentro y nos dimos cuenta que iba a ser más fuerte de lo que pensábamos”, relata Gómez Marín.
Tras la verificación de las instalaciones por parte del equipo de colaboradores del centro, se constató que todas se encuentran en buen estado y sin ningún tipo de afectación estructural. El CAV se encuentra en zona rural de Palmira y relativamente aislado.
“Nos quedamos incomunicados y no sabíamos la gravedad de lo que había ocurrido, luego, tuvimos señal de un radio y nos enteramos de las afectaciones en varios lugares, muchos somos de esas regiones que resultaron afectadas, decidimos entonces dividirnos para que los que viven cerca fueran a verificar sus familias y sus pertenencias, otros que bajaran a Palmira para informar que estábamos bien y otros nos quedamos al frente del centro, no podíamos dejar solos a nuestros animales”, puntualizo la bióloga Marín.
Nunca los dejaron solos. La entidad ambiental inspeccionó las instalaciones el mismo día del sismo y confirmó que no presentan afectaciones estructurales. Se ha brindado atención a veinte ejemplares ingresados a causa de la emergencia.
Los cerca de 1.000 animales que actualmente se encuentran en el CAV están bien y han continuado con su rutina normal de cuidado y alimentación, bajo acompañamiento del equipo de profesionales del centro. Como consecuencia del sismo, en el área de crianza el CAV ha recibido aproximadamente quince animales, principalmente aves neonatas que cayeron de sus nidos.


