En la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura, Sprbun, trabajan para que el plástico tenga una segunda vida.
Gracias a la alianza con la Fundación Magüipí, durante junio contribuyeron a la transformación de residuos plásticos en 242 polines de madera plástica que serán utilizados para reforzar el apilamiento de mercancías en sus bodegas.
Con esta iniciativa, la Sociedad aporta 550 kg de plástico, alcanzando el 17 % del material requerido, y así, evitar que más de tres toneladas de plástico llegaran a rellenos sanitarios.
“Cada acción cuenta cuando se trata de construir un puerto más responsable con el medio ambiente”.
Los polines reciclados (también conocidos como madera plástica o polines sintéticos) son postes o vigas estructurales fabricados a partir de plástico reciclado. Sustituyen a los tradicionales de madera o metal en agricultura, construcción y embalaje, ofreciendo alta resistencia a la humedad, las plagas y los rayos UV sin requerir mantenimiento.
